Los ancestros de este pequeño perro vivían
en los puertos de las ciudades marítimas del Mediterráneo
Central, en donde combatían a las ratas y ratones
que pululaban en las tiendas portuarias y en las bodegas
de los barcos. En su nomenclatura de los perros de la época,
Aristóteles (384-322 A.C.) menciona una raza de pequeños
perros a los cuales atribuye en latín el nombre de
« canes melitenses ». Este perro era conocido
en la antigua Roma: como compañero preferido de las
matronas, fue elogiado por Estrabón, poeta latino
del siglo primero. El Bichon Maltes aparece en representaciones
de numerosos pintores del Renacimiento en donde se le ve
en los salones de la época acompañando a las
bellas damas de ese tiempo